fuckin A... por fin encontré Kebabs en pitas. about fucking time. están a más de una hora de distancia y a $55 dlls hk, pero fuck it, mi amor por el gran kebab trasciende tan mundanas barreras.
domingo, febrero 22
martes, febrero 10
HOLY FUCKING SHIT
platiqué con Brian Blade.
pictures and more on this tomorrow (...or someday.)
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lunes, febrero 9
Update (1/2)
Uy, pues después de una tétrica pausa de más de una semana, regreso con las buenas nuevas desde el otro lado del mundo. No había escrito nada porque pues.... no había mucho de que escribir. Mis días no eran así aburridos, pero nada así que valiera la pena había pasado..... hasta hoy! Bueno, desde el fin pasado. rrrrrrrrrráscale, mi jason!
La Hippeada (Parte I: El viaje)
El miércoles, o algo así, me llegó una invitación de un evento por facebook. La invitación venía del grupo Drum-Jam. El evento consistía en pasar el sábado en una playa en la isla de Lantau para hacer drum circles, yoga, sound meditation, qi gong y kirtan. Mmm sí, sonaba lo suficientemente hippie como para llamar mi atención. Inmediatamente le avisé a Lia y se apuntó. Sawev.
Llegó el sábado y salimos de la universidad a la 1.40pm pues la cita era en el muelle 9 a las 3 en Central, lo cual está muy retirado de Tuen Mun. La tirada era tomar un barco sin costo, especial para nosotros el cual nos iba a dejar exactamente en la playa. Llegamos allí a las meras 2.50 y vimos a un grupo de individuos semihipiosos. Mm, esos deben de ser. Lia se acercó con ellos a preguntar y efectivamente eran ellos, pero había un problema, el plan perfecto del barco privado se había mandado al carajo por no-sé-qué-razón. Así que Plan B, chavos: tomar el ferry público a Lantau ($25 hk) a las 4 y después un camioncillo ya allá ($5 hk). Seré bien lacra, pero 30 bolas en transporte aquí (más los $23 del metro... bueno, con descuento para ancianos= $11.50 jiji) es mucho, pero pues vaya... estás cruzando el pinche mar, así que se entiende.. digo, tienen que sacar lana pa pagar la gasofa.
Así que pa matar el tiempo (y el hambre) la gringa y yo fuimos a buscar dónde comer. Subway - fair enough. Pedí uno de atún, ella uno vegetariano (es vegetariana duh) pa llevar y fuimos al muelle para ver a los viejitos pescar. Dieron las 3.50 así que fuga al ferry. Viaje placentero en el ferry, duró como..... al chile no sé... 30-45 min? Equis. Llegamos allí así que el siguiente paso era agarrar el camión que pasara por el lugar este. Ni yo ni Lia sabíamos que pedo, nomás seguíamos a la banda. El viaje en camión fue como de 20-25 minutos, subiendo y luego bajando una montaña. En el viaje me fui platicando con una chava como de 26 años de California, Aisha. Tenía dos chongos y un piercing en cada fosa nasal... ahora que lo pienso, muy simétrica ella. We stop here, guys dijo Thomas, el mero mero. Bajan!
Ok, antes de seguir, tengo que decirles sobre mis expectativas. Es bien conocido que HK no es el lugar más paradisiaco del mundo así que la neta en mi mente nunca cruzó llegar a una playa así muy muy bonita ni nada. De hecho, nunca me hice una expectativa sobre el lugar. Por alguna razón jamás se me ocurrió el imaginar cómo sería la playa, ni el lugar en sí.
La Hippeada (Parte II: Pui O)
Nos bajamos para encontrarnos en un disque-pueblo llamado Pui O. El lugar estaba rodeado de vegetación (ya lo necesitaba) con muy pocas construcciones visibles... uno que otro edificio viejo, mercadito... no sé, muy abandonado el lugar. Para esto, en el grupo eramos como unos 14. Caminamos unos 5 minutos de la parada, rodeados de vegetación y curvas las cuales impidían ver lo que teníamos enfrente. Así caminabamos cuando derrepente............. aaaaa cabrón.
Miren, no era el pinche Caribe pero pfta... siendo Hong Kong la verdad sí me quedé muy impresionado con la playa. Realmente no esperé encontrar un lugar así aquí:
más fotos aquí
Al llegar nos recibió muy entusiasta Kumi, la mastermind detrás de todo el pedo. Kumi es una percusionista japonesa que reside en Hong Kong. En el lugarcillo había realmente un montón de tambores y cosas para hacer ruido. Había sillas ya en circulo listas para empezar el drum circle. Realmente no se hizo en forme libre, sino en dinámicas. Primero empezamos "calentando" tocando libremente para familiarizarnos con nuestro instrumento para después pasar a una dinámica en donde cada quien decía su nombre y lo representaba en un sonido percusivo. Oscar Lozano. Pam putum pa tum. La segunda dinámica resulto en que uno empezaba haciendo un ritmo y después, uno en uno, le agregaba un ritmo diferente. De buenas me tocó empezar (lo más importante es la base) así que bueno, salió chido. Para esto el sol ya se estaba metiendo, así que la gringa y yo dejamos los tambores a un lado para irnos a ver el atardecer y tomar fotos.
Ya oscuro, empezó Yoga. Yo no le muevo a eso, Lia sí, así que decidí aprovechar para darme un tiempo solo e ir a caminar descalzo por la playa. Después de mucho pensar y caminar, más o menos una hora había pasado. Regresé para ver si ya habían acabado Yoga, pero no. Me faltaba recorrer el otro lado de la playa así que decidí hacer eso. Apenas llevaba algunos metros cuando me encontré con Lia, quien se había salido de Yoga para buscarme. Estuvimos un buen rato platicando sentandos en la arena cuando empezamos a escuchar de nuevo los tambores. Me llaman. Regresamos para encontrar que el sonido provenía de un pequeño grupo de personas que había sacado unos djembes para tocar en la playa. Nos unimos.
Estuvimos allí como una hora o algo así. Ya con mis manos muy adoloridas e hinchadas (flashback: clase de conga con Robertico) decidimos regresar a la casa/restaurant/warever, en donde habíamos dejado nuestras pertenencias, para ver qué onda con la regresada. La clase de yoga se había transformado en un rave con música electrónica pero suavesona, nada duro... todos bailando. Finalmente apagaron la música anunciando que eran las 9pm y el camión iba a pasar a las 9.30. Agarramos nuestras cosas, nos despedimos de la banda y nos fuimos. Cuando llegamos a la parada el camión ya estaba allí, así que corrimos para que no nos dejara. Cabe mencionar que tanto el camión de regreso como el de ida iban atascados, con todo y gente parada. Después de nuestra odisea de regreso llegamos de nuevo a Central en donde nos esperaban Sasso, el pelón (Alex, el francés) y el gordo (Jorge, el mexa). Caminamos a Lan Kwai Fong pues estos vatos querían ir de fiesta. Cenamos allí, y Lia y yo dimos la fuga por ahi de la 1 pues estabamos exhaustos. What a day.
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